La mayoría de los aparatos electrónicos que se importan a la Unión Europea están sometidos a unos impuestos que van del 3 al 14% según sus características, sin embargo los teléfonos móviles han estado exentos de estos aranceles gracias un tratado internacional (Information Technology Agreement o ITA).
La situación puede cambiar en breve ya que la EU ha propuesto que los teléfonos con funciones adicionales tengan que pagar impuestos de importación (especialmente los móviles con receptores de TV digital o los que cuentan con un módulo GPS). La razón es que estos dispositivos ya no se pueden considerar simples teléfonos móviles, y por lo tanto escapan a lo acordado en el ITA.
Lógicamente los fabricantes de móviles se oponen a esta medida, ya que todos producen la mayoría de sus modelos fuera de las fronteras de la EU. La experencia nos dice que lo más probable es que el impuesto salga adelante y que los móviles más avanzados se encarezcan cuando la medida se haga efectiva.
No hay Comentarios
Deja tu comentario a continuación