La Comisión Europea quiere poner freno a los exagerados precios que
las compañías de teléfonía móvil cobran a los usuarios por el uso de
sus servicios mientras están en el extranjero.
El caso más flagrante es el de los mensajes cortos, que pueden llegar
a costar hasta 10 veces más en el extranjero que en el país de origen.
La intención de la Comisión Europea es fijar unos precios de reventa
máximos entre operadoras y también para el cliente final.
Si la proposición se aprueba en el Parlamento Europeo, los sms tendrán
un precio máximo de 0.11 euros para el usuario (sin impuestos) y 0.04
euros para la reventa entre operadoras.
Las conexiones de datos y voz por red móvil realizadas en el
extranjero (roaming) también tendrán nuevos topes si la nueva
legislación es aprobada. El precio máximo por megabyte será de 1 euro
y las compañías estarán obligadas a avisar al usuario mediante un
mensaje de texto de que se encuentran fuera de la cobertura de su país
de origen.
Otra de las medidas propuestas es que los usuarios puedan a partir del
2010 fijar un límite a la cantidad de datos que quieren utilizar en
roaming (por ejemplo, 5 megas al mes), de manera que no haya sorpresas
al recibir la factura.
Por último, el precio máximo de las llamadas en roaming (actualmente
0.46 euros para las realizadas y 0.22 para las recibidas) se
rebajarían en 2012 hasta 0.34 y 0.10 euros, respectivamente.
Esperemos que esta nueva propuesta sea aprobada lo antes posible y
podamos disfrutar también con el móvil de una Europa sin fronteras.
Pues ya era hora de que lo hiciesen porque esas tarifas son un abuso. Cuanto antes lo aprueben, mejor.